black_friday

Cómo Sobrevivir Al Viernes Negro (Black Friday Sale)

Llamado así por el día en que las tiendas y los minoristas comienzan a «obtener beneficios», el Viernes Negro es el día siguiente a Acción de Gracias. Es conocido por sus frustrantes colas, las grandes aglomeraciones y las cantidades limitadas de productos con descuento. Pero, a pesar de ello, es una ocasión muy esperada, ya que los compradores buscan gangas increíbles y esperan conseguir precios increíblemente bajos para los artículos más caros. Este texto ofrece algunas sugerencias para sobrevivir al Viernes Negro.

Planificar con antelación

Sabe lo que quieres antes de salir.

Si no tienes ninguna idea de lo que quieres, cuestiona seriamente tu propósito de salir a las multitudes. Sin un plan, será tentador gastar dinero que no tiene necesariamente en artículos que no necesita necesariamente y la experiencia estará cargada de agotamiento, compras impulsivas y posiblemente incluso de culpa. Es mucho mejor tener un plan en mente, o de lo contrario podrías estar utilizando este día de forma más constructiva para descansar o ver una película.

Haz un «plan de batalla» específico.

No sólo es importante el presupuesto y la lista, sino también los métodos que piensas adoptar cuando vayas a por la ganga. El tiempo lo es todo con los chollos limitados, así que lo primero que hay que tener en cuenta es la hora a la que se pretende acudir. Cuanto antes, mejor, si le echa el ojo a artículos que sabe que se agotarán rápidamente.

Piensa de forma lateral, considerando alternativas y sustituciones.

Es una buena idea pensar en qué artículos alternativos podrías sustituir los artículos que buscas y que ya se han agotado. Las probabilidades de que no siempre consiga los artículos que ha planeado comprar son bastante altas, especialmente con los artículos populares. Busca en los catálogos artículos alternativos y menos populares, incluyendo alternativas de regalo si estás comprando un regalo.

Salir de casa

Llévate todo lo que necesites para ayudarte.

Aunque es importante no llevar demasiadas cosas, es probable que te convenga llevar: un reloj para saber la hora, un teléfono móvil para mantenerte en contacto con familiares y amigos que también vayan de compras, y bolsas para llevar tus compras. Aunque las tiendas proporcionen bolsas, es una buena idea llevar las tuyas propias, más resistentes, sobre todo si piensas llevar las compras durante un rato antes de meterlas en el coche o en otro sitio.

Asegúrate de tener suficiente sustento.

Planifica las comidas y los tentempiés en tu expedición de compras. Puede ser demasiado fácil olvidarse de la comida en medio de las prisas por las gangas, pero no comer para tener energía hará que se sienta cansado e irritable, y más propenso a estallar contra tus compañeros cuando te arrebaten la última ganga limitada delante de sus narices.

Planifica los descansos.

Ir de un lado a otro con prisas agota hasta al más entusiasta de los compradores. Además de asegurarse de que se alimenta correctamente durante el día, asegúrate de prever algunos descansos para tomar un respiro y recuperar el sentido del humor, de modo que evite que el Viernes Negro se convierta en el Viernes del Malestar Negro.

Va a las tiendas.

Ya has hecho la planificación y tienes el mapa. Evita dormir hasta tarde. A quien madruga, le toca el gusano en este día. La mayoría de la gente se levanta y sale de casa antes del amanecer. La mayoría de las tiendas abren mucho antes de lo habitual. No creas que puedes dormir hasta las 11:00 y seguir encontrando esos Manolos por un 50% menos: ¡se habrán acabado antes de las 7 de la mañana!

Mantén tu cordura intacta.

Haz una revisión de la realidad de vez en cuando si sientes que te acaloras. Esto es comprar, amigos, sólo comprar. Es el consumismo en tu máxima expresión (o en la peor, según el punto de vista), y aunque participar en él de forma ordenada y considerada puede reportarte beneficios, comportarse como si fuera una carrera a muerte no es ni civilizado ni sensato. Si te sientes molesto, agotado, enfadado con tus compañeros de compras o como si estuvieras a punto de arremeter física o verbalmente, tu cuerpo te está diciendo que es hora de ir a casa. Olvídate de las gangas: cuida primero de ti y de tu familia.

About the Author

Samanta Molina

Trabaja en una agencia de noticia desde hace 8 años. Le gusta mucho el escribir. Creció en Barcelona y se mudó a Estados Unidos con quince años. Estudió el bachillerato en la Hun School of Princeton y las carreras de Historia y Filología Inglesa en la Washington University. Se trasladó a Reino Unido para los estudios de posgrado: en la Universidad de Cambridge estudió el máster en literaturas.